Del gasto al bienestar: uso inteligente del aguinaldo

Guía práctica para aprovechar el aguinaldo de forma inteligente, priorizando ahorro, deudas y estabilidad financiera.

Por: Ana Beatriz de Jesús Vargas Loaiza

11/30/20252 min read

green plant in clear glass vase
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Cada diciembre, millones de trabajadores en México reciben el aguinaldo, una prestación laboral establecida en el artículo 87 de la Ley Federal del Trabajo. Este ingreso adicional representa una excelente oportunidad para cerrar el año con estabilidad financiera, pero también puede convertirse en un riesgo si no se administra con responsabilidad. El aguinaldo no debe verse únicamente como dinero extra para gastar, sino como una herramienta que, bien utilizada, puede fortalecer la economía familiar y brindar tranquilidad al comenzar un nuevo año

El aguinaldo equivale a mínimo 15 días de salario por año trabajado y debe pagarse antes del 20 de diciembre. Aunque muchas personas esperan con entusiasmo este ingreso para cubrir gastos de temporada, es importante recordar que su verdadero valor radica en la posibilidad de planear y tomar decisiones financieras inteligentes. Cuando se destina únicamente a consumo inmediato, el beneficio se diluye y, en ocasiones, genera deudas que acompañan a las familias durante meses posteriores.

La temporada decembrina suele estar marcada por publicidad agresiva, ofertas llamativas y presión social para comprar más de lo necesario. Es común que gran parte del aguinaldo se gaste en regalos, cenas y celebraciones, dejando de lado necesidades prioritarias como el ahorro, el pago de deudas o la inversión en proyectos familiares. Estudios recientes muestran que más del 60% de este ingreso se destina a festividades, mientras que solo un pequeño porcentaje se reserva para ahorro o inversión. Esta tendencia refleja la importancia de fomentar una cultura financiera más consciente.

El uso responsable del aguinaldo comienza con la elaboración de un presupuesto. Definir con anticipación cuánto se destinará a celebraciones, cuánto al ahorro y cuánto al pago de compromisos financieros permite tener un mayor control y evitar decisiones impulsivas. Reservar una parte para emergencias o metas familiares, como educación o vivienda, convierte al aguinaldo en un verdadero aliado de la estabilidad económica. Asimismo, destinarlo al pago de deudas, especialmente aquellas con altos intereses, es una estrategia que libera recursos y fortalece la economía del hogar.

Es fundamental también reconocer el valor de la asesoría profesional. Contadores y especialistas en finanzas cuentan con la preparación necesaria para orientar a las familias en el uso adecuado de sus recursos. Acudir con ellos y seguir sus recomendaciones garantiza que las decisiones estén alineadas con la ley y que se aprovechen de manera legítima los beneficios fiscales y financieros disponibles. Confiar en rumores o consejos sin fundamento, especialmente los que circulan en redes sociales, puede poner en riesgo la estabilidad económica y generar problemas legales.

El aguinaldo no es un regalo para gastar sin medida, sino una oportunidad para construir bienestar. Usarlo con inteligencia, planificación y asesoría profesional puede marcar la diferencia entre iniciar el año con tranquilidad o con preocupaciones financieras. La clave está en transformar este ingreso en un recurso que fortalezca la economía familiar y contribuya al cumplimiento de metas a largo plazo.

“El buen uso del aguinaldo es una decisión que transforma la economía familiar”. Nos leemos a la próxima.